Matsui Nursery

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La agricultura en los EE.UU. no se parece a lo que existía un siglo atrás. Las granjas pequeñas y de tamaño medio son prácticamente reliquias, eclipsadas por terrenos vastos construidos para la producción en masa.

Al mismo tiempo que ha cambiado la estructura de la agricultura, también ha cambiado la gente que trabaja en ella. Según el Departamento de Agricultura de los EE.UU., el número de agricultores que son minorías ha crecido durante los últimos años. Este acontecimiento fue precedido por acuerdos como el Programa Bracero, que trajo trabajadores temporales a los EE.UU. para hacer frente a la falta de mano de obra durante la Segunda Guerra Mundial. Antes del cierre del programa gubernamental en 1964 (dado a alegaciones de prácticas laborales explotadoras), atrajo a casi 5 millones de mexicanos y cambió al sector demográfico de los trabajadores agrícolas en los EE.UU.

Rosalinda Luna ha trabajado como agricultora por más de 11 años. Nacida en México, ha vivido en los EE.UU. la mayoría de su vida y ahora es una cultivadora de orquídeas en Matsui Nursery en Salinas, California. Le hablé sobre la terquedad de las orquídeas y los retos de ser una mujer que trabaja como cultivadora. A continuación podrá encontrar una transcripción ligeramente editada de nuestra conversación.

Valeria Pelet: ¿Qué te atrajo a la agricultura?

Rosalinda Luna: Siendo la mayor de mi familia con un hermano y cuatro hermanas, me sentía obligada a poner un ejemplo para mis hermanos. Lo difícil—pero no imposible—fue que contaba con un trabajo de tiempo completo, un esposo y dos hijos. Otra razón por la cual decidí estudiar agricultura fue porque a eso es a lo que se han dedicado mis padres desde que llegaron a los EE.UU.

Pelet: ¿Cómo te preparaste para tu carrera como cultivadora de orquídeas?

Rosalinda Luna en Matsui Nursery

Luna: Hace dos años, por fin logré obtener mi grado asociado en ciencia con énfasis en producción agrícola. El verano del año que me gradué, recibí una beca de la USDA a través de Hartnell Community College. Esa beca consistía de una semana en la ciudad de Chicago donde cada año se lleva a cabo una de las mayores conferencias de agricultura a nivel mundial: United Fresh.

Esta conferencia me abrió los ojos a qué tan grande era el campo de agricultura y, más que nada, que el número de mujeres [en el campo] no era tan elevado. En mis clases, siempre habían solo dos a cinco mujeres.  Siendo así, seguí tomando clases para prepararme para la universidad y logré ser aceptada. Sin embargo, antes de matricularme para la universidad, mi esposo se quebró un pie y estuvo inmóvil por un año. Eso me convirtió en el único soporte de mi familia. Tuve que pausar mis estudios.

Pelet: ¿Cómo llegaste a trabajar en Matsui Nursery?

Luna: Seis meses después de la lesión de mi esposo, visité a la compañía. Visité a Matsui Nursery cuando me gradué del colegio. Durante el verano, hubo un curso de dos semanas en donde íbamos a visitar diferentes compañías de agricultura. Matsui Nursery fue una de las compañías que visitamos, y Teresa Matsui, la presidenta de la compañía y la hija del dueño, nos dio una gira junto con el cultivador. Habían 25 estudiantes, pero parecía como si yo era la que estaba preguntando sobre los niveles de PH, todas esas cosas. Creo que eso fue lo que le llamó la atención a la señora Teresa.

En Matsui Nursery, la mayoría de los supervisores, que ya han estado aquí casi por treinta años, son hombres. Creo que Teresa quería contratar a una mujer porque todo era manejado por hombres. Al terminar la visita, me dio su tarjeta y me dijo que estaba interesada en platicar un poco más conmigo. Hablamos luego de esa visita y me dijo que le gustaría mucho que aprendiera más sobre el trabajo en Matsui Nursery. Me estaba dando la oportunidad de trabajar media semana aquí y media semana en Sakata.

Hablé con mi patrón de Sakata, donde había estado trabajando por casi diez años, y como no quería perderme por completo, me dijo que él estaba dispuesto a dejarme dividir mi tiempo entre los dos lugares. Pero antes de que tomara mi decisión final, recordé el dicho: “El que a dos amos le sirve, con uno queda mal”. Así que decidí tomar la gran oportunidad que me estaba dando Teresa de aprender de el Señor Arcadio, el cultivador de orquídeas principal que ha estado creciendo orquídeas por más de 40 años.

No voy a negar que tenía mucho miedo ya que me había ido de Sakata antes para trabajar en otra florería. La gerencia en esa florería estaba compuesta completamente por hombres y terminé renunciando. Tenía un miedo enorme que iba a pasar lo mismo en Matsui. Al principio, hubo algunos que no me aceptaron. Fue difícil, pero al final logré ganarme a cada uno de ellos. Comprendí que se me había cerrado un poco la oportunidad de asistir a la universidad ahora, pero, a la misma vez, se me abrió otra puerta porque todo lo que he aprendido y espero seguir aprendiendo no se me podría haber dado en ningún otro lugar.

Pelet: ¿De qué está compuesto el proceso de crecer orquídeas?

Luna: Cuando llego por la mañana, lo primero que hago es hablar con los rociadores para ponernos de acuerdo sobre qué químicos se aplicarán ese día y en qué casas se aplicarán. Después, camino por toda la florería, que son como 70 acres, para ver cuáles plantas necesitan agua, qué tipo de fertilizante necesitan dependiendo de cómo se están mirando, o si les hace falta algún otro nutriente. Eso es como hasta las 10 a.m. Luego como de 10 a.m. al mediodía doy otro recorrido mirando cómo están trabajando las personas y si el trabajo se está haciendo bien. Después viene otro recorrido después del lonche, que ese sería para revisar todas las florerías, mirar si están todas niveladas, las ventanas o entrar a las casas y mirar si están en la temperatura correcta, ya que si la temperatura está muy baja, eso podría causar que todas las plantas se congelen.

Pelet: ¿Cuál es el atributo más importante que puede tener un cultivador?

Luna: Yo creo que la pasión es importante, porque el trabajo como cultivador a veces puede ser un poco no tan cómodo. Haga de cuenta, la mayoría de las personas quieren un trabajo que está al interior, ya que el tiempo puede ser muy caliente o muy frío. Por eso, al tener la pasión por lo que uno quiere hacer, no le importa tener que aguantar los diferentes tipos de clima.

Pelet: ¿Cómo te adaptas a crecer diferentes tipos de plantas?

Luna: Nunca había trabajado con orquídeas, así que es una experiencia de aprendizaje para mí. Y hay tantos tipos diferentes y todo es diferente en cada flor. Al principio se me hizo un poco dificil. Estas plantas te hacen enfocar más; son muy delicadas.

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